¡Madres Imperfectas Pero Geniales!


¡El don más extraordinario sin duda es ser madre! Nada puede compararse a esta experiencia de vida. Acaso no te has preguntado, ¿Qué dirían tus hijos si alguien les preguntara qué es lo que más les gusta de su mamá?  Estoy más que segura de que sus respuestas variarían dependiendo de las edades que tengan. De seguro que si son niños todavía dirán muchas cosas buenas que te encantará escuchar y probablemente entre esas esté que eres la mejor mamá del mundo, ¡Bienvenida al mundo de las mamás imperfectas y geniales!

Estoy segura de que a todas  las mamás nos gusta recibir las clásicas tarjetas del día de la madres que nuestros hijos pintaban en clase. Aún guardo en el baúl de los recuerdos esas grandes memorias. 

 En una de esas  tarjetitas  le preguntaron a mi hijo Tim  cuando tenía cinco años, «¿qué le gusta hacer a tu mamá?», El puso: «Le gusta comer y vestirse para venir  recogerme». Y  eso es verdad. ¡Qué auténticos son los niños, dicen lo que piensan y siempre la verdad! 

 
El tiempo vuela y los años pasan , aún hoy tengo una gran oportunidad de   revertir        y
hacer las cosas  de una manera distinta, seguir pintando el cuadro  de la vida y el legado que deseo como madre para mis hijos.
 
Hace unos días leí un artículo de una mamá fantástica y creativa que se las arregló para enmarcar  alrededor de un dibujo que su hijo pintó en su linda  pared. En vez de hacer un gran problema de una casita pintada en su pared, hizo que su hijo se sintiera importante por la gran obra de arte que dibujó. ¿Qué hubieras hecho tú en su lugar? El tiempo y las experiencias dentro de nuestras familias, nos enseñan a valorar lo que realmente importa en la vida. Escoger edificar en vez de  derribar ha sido una de las enseñanzas que aún estoy  aprendiendo como madre.
 
Quiero dejar  cuatro de las ideas creativas que Angela Thomas escribió en su libro: «52 cosas que necesitan los hijos de sus mamás».
 
Tal vez muchas de ustedes ya son expertas practicando estas ideas aún así las comparto porque nos ayudan a recordarlo mejor.
 
1. Nunca dejes de acariciarlos. Tocar a alguien puede significar un millón de  cosas. Siempre he querido que mi contacto les diga algo: Estoy locamente enamorado de ti, mi amor es incondicional, nunca encontrarás un amor mayor de tu mamá. Esto puede comunicar muchas cosas:
 
Estás en casa
Estás a salvo
Eres aceptado
Eres bienvenido
Eres importante
 
2. Decore sus vidas con verdades desde el corazón. Encontrar lo bueno y ensalzarlo a veces es difícil. Si tu hijo está en tiempo de prueba, ¡esto puede demandar un gran esfuerzo! Pueden pasar años hasta que encuentres las cosas buenas que se hallan en lo profundo de su corazón. Pero si hay alguien en este mundo que puede encontrar lo que es bueno, valioso y noble dentro de su hijo esa eres tú. Afortunadamente veo a mis hijos a través de mis ojos de madre. Por supuesto que tengo claro lo que ellos necesitan mejorar, pero cada día me despierto creyendo en ellos y apoyándolos. 
Qué gran regalo les podemos dar a nuestros hijos si a nuestra manera, decoramos sus vidas con corazones de amor y afecto.
 
3. Mantenga una cita en la noche con papá. Los hijos necesitan que sus mamás mantengan una cita en la noche porque aún las cosas más pequeñas, como son de dos horas de tranquilidad, alientan al que se encuentra cansado y renuevan el corazón. Después de una cita en la noche, sé que soy una mejor mamá. Me han escuchado y comprendido, me han brindado atención y ánimo, he descansado por un momento, he puesto en orden mis pensamientos y mis intenciones y las puedo ofrecer a mis hijos de lo que he recibo. 
 
 
4. Pase por alto algunas de las cosas que hacen mal. Pasar por alto algunas de las cosas que nuestros hijos hacen incorrectamente no significa que seamos siegas al mal comportamiento o actitudes. Quiere decir no permanecer señalando cada falta y fastidiando a nuestros hijos hasta el extremo.
 
He conocido algunas mamás que no dan descanso. Regaño, pellizco, corrección, queja. Parece de nunca acabar y los pobres chicos, cualquiera puede mirar sus ojos y ver la frustración de tener una mamá a la que nunca se le escapa nada.
 
Conozco una joven con una mamá exasperante. Ella se fue lejos a estudiar en la universidad. Ella ama a su mamá ¡pero adivina qué! Va a casa solamente cuando la universidad cierra los dormitorios por vacaciones. ¿Y quién le puede culpar? Debe ser muy placentero no vivir con una persona quisquillosa que constantemente critica.
 
Bueno, quiero terminar mi blog animándote a persistir con tus anhelos de madre. Nunca es tarde para marcar una diferencia en la vida de nuestros hijos. Ellos no esperan que te conviertas en una «súper mamá perfecta». Puedes seguir equivocándote muchas veces, al mismo tiempo ser una mamá genial y creativa que los entienda, los acepte tal como ellos son  y los ame.  Mostrar el camino correcto de respeto, servicio y amor, sin duda debiera ser nuestra gran tarea cada día al recordar lo breve y frágil que es la vida.
 
¡Un abrazo a todas las mamás imperfectas, creativas y geniales! Sigan dando lo mejor y pintando el cuadro lo cual llevará tu firma cuando tu vida termine en esta tierra. 
 
Hasta un próximo encuentro y muchas gracias por visitar mi blog.
 
María Saavedra,
Coach/Liderazgo – Vida Inteligente
● Acerca de mí

Soy María, la creadora y autora detrás de este blog. Soy una entusiasta del desarrollo personal y la vida simple que ha dedicado su vida a vivir con gratitud y a encontrar la alegría en las cosas sencillas.