Estamos a días de celebrar el acontecimiento más importante y maravilloso de la humanidad. El nacimiento de Jesús, un regalo que no tiene precio y viene del cielo de parte de Dios para todos nosotros que estamos en la tierra.
Como siempre digo: ¡Me encanta todo el ambiente navideño, me alegra, lo disfruto mucho y espero que a ti también! La otra verdad es que, es fácil perder el verdadero sentido de esta celebración, es por eso que te animo a recordar que a quién realmente estamos celebrando es a Jesús, el verdadero Príncipe de Paz y Salvador del mundo.
El mes de diciembre, no es el único mes que puedes celebrarlo, no obstante, si estás buscando tener una celebración real, Jesús puede darte su paz y alegría permanente en tu corazón al recibir el regalo de su salvación. ¡Esta es la preciosa esperanza, la razón más importante de esta celebración! Él dijo una vez: “Mi paz os dejo, mi paz os doy…no se turbe vuestro corazón, ni tengan miedo” (Juan 14:27).
¿No es fantástico? Él nos ofrece el poder para vencer la ansiedad, el temor y las preocupaciones. Tenerlo en tu vida te dará seguridad y podrás experimentar una constante celebración interna que no dependerá de tus circunstancias sino de tu esperanza y confianza en su amor.
Es muy fácil caer en la actividad del estrés de lo que no es la navidad. Te puede llevar a un punto de sentirte abrumado y con ganas de huir y no quedarte a disfrutar la verdadera y esperanzadora navidad centrada en Jesús.
Que tengas una hermosa celebración de navidad con todos tus seres queridos y amigos, y que la paz de Dios llene tu corazón de su alegría y amor.
“El gozo que Jesús da es el resultado de nuestra disposición a estar en armonía con su propia disposición”. Oswald Chambers.
Con mucho cariño
María Saavedra – Vida Inteligente






