¿»Para qué planificar la vida si todo se vuelve inseguro como los dos últimos años»?
He escuchado mucho esta declaración… Y créeme que te entiendo y no es fácil cuando la vida te ha golpeado mucho.
Por otro lado, ¿Qué perderías seguir intentando? ¿Importará tus decisiones de hoy en cinco años, en un año, mañana? ¿qué pasaría si de hoy a diciembre planificas mejorar tu relación con tu esposo, tus hijos, tus compañeros de trabajo, tu jefe, tus colaboradores? ¿Qué pasaría si de hoy a diciembre cambias tus hábitos alimenticios para bajar 1 kilo al mes y estar más saludable y productiva? ¿Qué pasaría si aprendes hábitos de ahorro de 10 dólares al mes hasta diciembre para unas vacaciones en familia? ¿Qué pasaría si de hoy a diciembre aprendes un nuevo idioma? ¿Qué pasaría si deseas conocer más de ti misma?
¡Créeme que marcarás una gran diferencia en tu vida mejorando el 1% cada día. En una semana tendrás siete victorias, treinta en un mes, y 365 al final del año…¡Vaya que esto sí que son muchos pequeños éxitos!!
Vivir la vida con esperanza y fe es mucho mejor que poner nuestra confianza en las situaciones externas. Vivir con esperanza te lleva a la acción y a la aventura de una vida en libertad, buscando soluciones a los problemas que vengan con una actitud proactiva y dejando lo que no puedes controlar en las manos de nuestro Creador.
El punto no es conseguir todas las metas sino en quién te convertirás al final del día. Si no es así…entonces no merece que gastes tu tiempo, tu energía y tus recursos en planificar una vida de corto plazo. Anímate a planificar con esta perspectiva ganadora construyendo en el presente para una vida plena mañana.
¿Te gustaría agregar algo más a esta reflexión? Me encantaría escucharte…
Te invito a buscar el cambio a la aventura con mi programa de coaching de productividad para ayudarte a planificar tu vida para cambios sostenibles a largo plazo para una vida más productiva y plena. Pide información aquí.
¡Que tengas un feliz comienzo de año!






