Tu mayor desafío no está en lo externo, sino en tu interior. La verdadera competencia no son los demás, sino las barreras y creencias que tienes dentro de ti. Sin embargo, aquí te comparto cinco claves que me ayudan a gestionar constantemente cada vez que tengo que enfrentar algún nuevo desafío y estoy segura de que también te pueden ayudar a superar y gestionar tu vida de manera más efectiva para una vida más plena:
Practica la auto-compasión. Es fácil ser dura contigo misma cuando las cosas no salen como esperabas. Reconoce tus logros y trátate con la misma amabilidad con la que tratarías a una amiga.
Rompe la procrastinación con pequeños pasos. La procrastinación suele surgir cuando una tarea parece abrumadora. Para vencerla, divide la tarea en pasos más pequeños y manejables. Comprométete a empezar con solo 5 minutos de trabajo; una vez que comiences, te será más fácil seguir avanzando. La acción genera motivación, así que empieza pequeño y celebra cada logro, por más mínimo que parezca.
Desafía la negatividad con pensamientos positivos intencionales. Cada vez que detectes un pensamiento negativo o autocrítico, reemplázalo conscientemente por uno positivo y realista. Por ejemplo, en lugar de decirte «no puedo hacerlo», cámbialo por «tengo la capacidad de aprender y mejorar». Practicar la gratitud diaria también ayuda a enfocarte en lo bueno, lo que contribuye a crear un entorno mental más optimista.
Reprograma tu mentalidad limitante identificando tus creencias. Muchas veces, las creencias limitantes surgen de pensamientos automáticos que ni siquiera cuestionamos. Pregúntate: ¿De dónde viene esta creencia? ¿Es realmente cierta? Luego, cambia esas creencias limitantes por afirmaciones positivas que refuercen tu capacidad y valía, como «Soy capaz de aprender cualquier cosa» o «Puedo alcanzar mis metas si trabajo con disciplina en ello».
Utiliza la técnica del «tiempo bloqueado» para enfocarte. Dedica bloques específicos de tiempo a tareas importantes, eliminando distracciones durante ese período. Por ejemplo, establece intervalos de 25 minutos de trabajo con descansos cortos entre ellos (método Pomodoro). Esta técnica no solo combate la procrastinación, sino que también ayuda a mantener la concentración y reduce la posibilidad de pensamientos negativos.
Estas ideas pueden ayudarte a manejar los desafíos internos y avanzar hacia una vida más equilibrada y productiva. ¡El cambio empieza con pequeños ajustes en tu día a día!
Te deseo una buena tarde y no olvides que puedo acompañarte en tu viaje si estás luchando con estos desafíos internos para llevarte a algo más hermoso y significativo. ¡Contáctame!
Cariños
María Saavedra






